viernes, 24 de julio de 2009

Memento Mori


El sábado vegetamos toda la mañana, a las 2pm salimos hacia el Café de Tacuba para reunirnos con los papás de Rubén a almorzar. Los esperamos como una hora, comemos quesadillas mientras tanto. Cuando llegan pido sopa de tortilla y chile relleno, pero el chile es muchísimo y muy picante así que no me lo puedo acabar. Cuando ya hemos acabado de comer llega Mario, así que terminamos saliendo como a las 5pm. Queremos pasar a Balderas pero empieza a llover así que nos vamos a casa, descansamos un rato y a las 9:00 vamos a la fiesta de boda de unos amigos de Rubén. El salón muy bonito, yo no tengo hambre así que sólo como la entrada que es de brócoli, luego empieza el baile, todo va bien hasta que se pegan con Timbiriche como cuarenta minuto. Después de eso que ya es media noche nos vamos que andamos muertos de sueño. El domingo en la mañana vamos a casa de los papás de Rubén para desayunar con ellos, desayunamos pambazos. Nos quedamos viendo tele, Mario nos enseña algunos cortos en los que ha participado como Nación Apache, que está bien, en cambio vemos una que no me gusta, Sombras del cielo. Pensamos que no podríamos ver a Margarita pero llegó el sábado en la noche así que pasamos por su casa para irnos a Don Toño a comer pozole. Regresamos a tomar el cafecito con alfajores Havanna que les traje de regalo. Llegan luego Cynthia, José y Eva con Pequeñín y Pepe. Estamos ahí conversando, llega Santiago, Gina, nos traen un momento al gordito. Ya empieza a anochecer y nos vamos, justo cuando la lluvia se desata. Llegamos a casa a preparar todo para el día siguiente. El lunes es mi ponencia en la 53° ICA (Congreso Internacional de Americanistas). Es un caos la organización, aunque llego a tiempo a tomar el bus en Auditorio que me llevará a Santa Fe, llegamos súper temprano y no hay cafeterías abiertas, no están las personas que dan la información, no están los gafetes, ni nos dan el programa completo. Yo como mi fruta que llevé, como hace mucho frío ubico un café y me tomo uno, encuentro el salón en que me toca y ahí me quedo. Felizmente está ahí Cathy y es moderadora de mi mesa así que me siento un poco más tranquila. Las ponencias muy interesantes, pero sobre autora que no he leído, la mayor parte: Inés Arredondo, Guadalupe Dueñas, Carmen Boullosa. La mesa en la que yo participo sale todo bien, una de las ponentes habla del libro de Verónica Murguía y como está presente la autora el diálogo gira en torno a su obra, que yo lamentablemente desconozco, pero me quedo con la curiosidad de buscarla. Desde la mañana me entra un dolor de estómago muy fuerte, creo que por los nervios porque cuando acaba la mesa de la mañana y me voy con Cathy se me va pasando. Llego a casa y me hago unas quesadillas con champiñones. Avanzo un poco los pendientes, en la noche vamos a comprar algunas cosas a Lacomer. El martes decido no ir al ICA, avanzo varias cosas y me voy cargando los libros para la presentación. Voy temprano porque debo pasar a la biblioteca del Colmex y de ahí almorzar con Lucía. Mientras la espero ojeo los libros en la librería del FCE, encuentro varias cosas que ya están agotadas en otras librerías. Con Lucía vamos a La buena tierra, un restaurante vegetariano buenísimo que yo recién vengo a descubrir, pedimos una ensalda de ceniza, con queso cabra, y un sándwich vegetariano buenísimo, además de una agua natural muy rica. Conversamos largo rato, muy a gusto, nos ponemos al día de nuestros viajes y proyectos. Salimos un poquito a las justas hacia el Colmex, instalo la mesa, ya están ahí Ana María y la familia de Rubén: Margarita, Eva, Pepe, Alex, Marthita, Hilda, más tarde luego llegará también el papá de Rubén. Llega Rosana con un amigo, Rubí, con una amiga, Oli, Elo que se vino desde Puebla (pero sin Rogelio que está resfriado), algunas chicas del PIEM, Soledad, Ishita, Fernando y hasta Gaby. Estoy muy contenta. Lucía lee un texto muy interesante, de ahí yo leo “Poema del manicomio” y “Naturaleza muerta” (en la foto con Ana María y Lucía). Rosana me hace una pregunta de la diferencia con el libro anterior. Al salir varias personas comprar el libro y me la paso haciendo autógrafos. Es temprano y hay ánimos así que nos vamos a Coyoacán a celebrar a El hijo del cuervo, con Rosana, su amigo, Fernando, Gaby, Elo, Lucía, Oli y yo, luego llega Rubén y más tarde nos juntamos con Cynthia para ir al sushi. Es un linda muy bonito y lo he disfrutado mucho, logro recuperar algo del dinero invertido en el libro pero sobre todo me gusta el interés de las personas y su afecto.El miércoles me levanto otra vez temprano para ir al ICA, estoy toda la mañana ahí, escucho a Cathy, a Ana Clavel a quien invitan para un diálogo y las ponencias del medio día que me parecen son las menos buenas, pero igual con algunos puntos interesantes. Logro que me den mi maletín y demás parafernalea, además de un regalito que son dulces típicos. Me encuentro con Rubén en el centro comercial para almorzar y de ahí me voy a casa, llego tarde y cansadísima. En la noche vamos al Office Depot por algunas cosas que nos faltan para empacar. El jueves termino de empacar y de revisar el boletín, voy al Fonart y al FCE, almuerzo con Elo, unos deliciosos tallarines con salmón, alcaparras y aceitunas, además de una ensalada de tomate con queso y una de zanahorias con naranja y pasas. Nos tomamos unas cervezas, conversamos un poco, de ahí nos vamos a Plaza Universidad para comprar unos zapatos fancys para Elo. Llegamos a casa como a las 7pm, llega Rubén, luego Alejandro y se ponen a practicar la canción que me tocarán (en honor al nuevo libro). Llega Cynthia, Gaby y Fernando. Al rato salen a tocárnoslas, Elo ya se ha ido y Oli no alcanza a llegar. Nos quedamos conversando y yo termino luego de empacar. El viernes inicia mal con la noticia de que han robado en Runa y en casa de mi mamá, así que hablo con Zoila y estoy muy intranquila. Sólo alcanzo a terminar de organizar algunas cosas para la partida y atraso mi salida de vacaciones del sábado para poder coordinar todo en casa al llegar. Oli felizmente se ofrece a llevarme al aeropuerto. Mara me llama para vernos antes de mi salida. Le tengo que decir adiós al DF. Aquí acaban estas crónicas defectuosas, con el inicio de los cuadernos de azufre y miel.

sábado, 18 de julio de 2009

¡Adiós, México lindo!


El viernes me pongo al día en algunos pendientes de trabajo, de correo y de casa. Voy a Lumen a comprar lo que necesito para la parte manual de mi libro que yo misma tengo que hacer. Acompaño a Rubén a recoger su visa en el consulado del Perú y aprovechamos de almorzar en La Condesa con Elo y Rogelio. A Elo le encanta su polo “Perú llamita”. Después de El farolito nos vamos a tomar el café al Illy y terminamos en su casa tomando cachaça. Nos vamos temprano porque Rubén quedó con sus amigos de la oficina ir al Dos naciones. Así que vamos para allá con ganas de estar un rato no más, pero nos quedamos hasta pasada la media noche. Bailamos un poco y también vamos al Salón Corona por una quesadillas, tacos al pastor y torta de pulpo. El sábado en la mañana hacemos las compras, vamos al Café Tacuba a almorzar enchiladas suizas, vemos La era del hielo 3, en tercera dimensión. El domingo dormimos, almorzamos en el Asian Bistro, vamos con Elo y Rogelio a la exposición de Cildo Meireles, interesante, la mayoría son grandes instalaciones, me gusta sobre todo Babel (una torre de equipos de sonido sintonizados en distintas emisoras, por tanto no logras oír nada en particular), Através (ostáculos de distinta naturaleza sobre un piso de cristal que suena y rompes mientras pasas, como una suerte de liberación de la frustración de las barreras que sorteas, desde las más suaves como cortinas de baño hasta rejas y cercas con púas), Desvio al rojo (un cuarto todo rojo y cuando digo todo, me refiero a TODO) y algunas piezas pequeñas como las monedas y billetes de valor cero. Regresamos a casa a seguir durmiendo. Lunes quedo almorzar con Oli, comemos en casa, conversamos un rato. En la tarde me encuentro con Mirla al skype. El martes voy temprano al consulado del Perú para legalizar mi título y certificado de estudios de maestría, almuerzo con Damián, vamos al cafecito de la espalda de casa, conversamos un buen rato sobre propuestas editoriales. En la noche voy con Gaby al Sushi. El miércoles empieza el coloquio “Creencias sexuales, prácticas religiosas: perspectivas cruzadas” en el Colmex, me parece súper interesante la lectura de Ishita sobre todo. Aprovecho de recoger el dinero del depósito para la biblioteca que dejé. Me quedo sólo en la mañana, vuelvo a casa en la tarde a comer, trabajar y en la noche vamos a ver Enemigos públicos con Jhonny Deep y la actriz que hizo de Edith Piaf, ambos excelentes. El jueves voy al coloquio en la mañana otra vez. Aprovecho de pasar a ver a Vero un rato. Lo más interesante es una ponencia sobre las estampas eróticas japonesas. Me encuentro ahí con Rubí y almorzamos, me acompaña a Copilco a hacer algunas copias, en lo que esperamos nos tomamos una cerveza. Regreso a casa. El viernes me levanto temprano y me baño para poder comprar el gas, estoy conectada trabajando en la mañana, voy al banco, voy al consulado peruano a recoger mi título y certificado. Regreso a casa, comemos ahí, descansamos un ratito y salimos para la marcha de cantinas. Llegamos a las 6pm al Río de la Plata, pero ya está lleno a reventar, ¡cómo es borracha la gente! Así que nos vamos a El otro río, ahí llega Panchito con nosotros, luego Dan y Jimmy, luego Giovanni, Gaby y Fernando (todos en la foto). Estamos ahí como dos horas y media, hay música en vivo, de todo un poco. Nos vamos a La faena, conocida por sus motivos taurinos, es un salón grande, ahí pedimos algo de comer. Llega Sayuri, se va Gio que tiene otras tres despedidas esa misma noche. Hay rocola y ponemos música para bailar, bailamos un poquito. Cuando estamos por irnos llega Cynthia, con Lucía y una amiga, también Gallo y Liz y hasta Mario. Pero nos vamos todos para el Dos naciones. Como siempre está lleno arriba así que nos quedamos abajo. Nos tomamos fotos, Gaby y Fernando ya se van. Llega Alonso. Estamos un rato y no quieren pasar al Salón Corona así que vamos directo al Tenampa, nos alcanzan Ita y Valmi. Ahí nos quedamos hasta el final, como 2:30 de la noche, previo los toques al que los chicos se someten (¿porque son muy machos?), botanas tenampa y más cerveza.

viernes, 10 de julio de 2009

Lima-México, tramo final: ¡tierra firme!


El martes en la mañana me levanto tempranito, voy a desayunar con Rocío a San Antonio (en la foto). De ahí paso por Vivanda por algunos encargos. Avanzo algunas cosas de la oficina, saludo a Beli por su cumpleaños. Almuerzo con Ricardo en Charlie, mi arroz chaufa de pescado, él come arroz con mariscos. Termino súper llena. Regreso a casa a seguir trabajando, Hipólito me cancela así que me quedo en casa para conversar con mi mamá. Hablo con Luz por teléfono. El miércoles en la mañana me levanto temprano, empiezo a empacar algunas cosas, me cancela Hipólito, otra vez, no lo veré hasta mi regreso. Ponemos al día los boletines. Hablo con Tabata que queda pasar un rato por aquí. Llega Rodo casi a las dos y nos vamos a Mi propiedad privada, comemos ceviche a los tres ajíes, yo un tacu tacu de lentejas con salmón y Rodo un arroz al olivo con mariscos, riquísimo pero too much. Pasamos un toque al artesanal, llego a casa a seguir trabajando y termino de empacar. Pasa Hochi un rato en la noche, nos quedamos conversando en casa porque yo estoy muy cansada. Me duermo temprano, antes acabo de leer mi libro de Nahui Olin, recién. Llamo a mi tía Marlene pero no la ubico, Rocío ya no puede pasar a dejarme los libros que quería que llevara. Me levanto temprano el jueves, me baño, desayuno y pasa por mí el taxi. Aunque hay paro no tenemos problemas en llegar al aeropuerto. Tomo el primer avión hacia Caracas, allá es un caos el aeropuerto, hago una fila pero estoy con el tiempo justo, viene un muchacho a preguntar por el mismo vuelo que yo y lo mandan corriendo al otro lado del aeropuerto así que yo lo sigo. Escucho que llaman a alguien parecido a mí por las bocinas, cuando me acerco sí soy yo, nos ponen chalecos fosforecentes para ir a revisar nuestro equipaje sospechoso. En mi maleta sólo llevo mis libros y un maletín negro vacío que me prestó Rubén y se lo estoy devolviendo. Todo el equipaje lo revisa el ejército. Volvemos y nos llevan en un bus al avión, el avión sale casi vacío. Es la primera vez que me pasa eso, como para no pasar por Caracas otra vez. Llego a Costa Rica, tenemos que hacer una larga parada, pero me puedo conectar a internet, sólo que empieza a llover y se retrasa un poco el vuelo. Estoy en el último tramo ya para llegar a México y no volver a subirme a ningún avión (al menos en quince días). Llego a México, se demoran un poco las maletas, me revisan otra vez el contenido sospechoso (los libros) y ya puedo salir. A pesar de que estoy muy cansada no puedo dormir bien porque me empieza un cólico mestrual horrible, pero al menos ya estoy en tierra firme.

martes, 7 de julio de 2009

Buenos Aires viceversa


El vuelo estuvo tranquilo, empiezo a leer El último encuentro de Sándor Márai. Nos dan de comer en el vuelo algo de pasta y ensalada. Voy en medio y al lado tengo un colombiano gordito así que voy un poco apretada. Al llegar está el taxi esperándome, llego al hotel como a las 6pm. El hotel es antiguo, se nota que hay partes descuidadas, es de ese tipo de hoteles que han sido recuperados por los trabajadores, como el Bolívar de Lima pero claro que no tan bonito. Lo primero que hago es ir a comprar un adaptardor de corriente, aquí tienen un enchufe en diagonal. Me dan una nota de que Alejandra estará en el lobby y bajo pero no la ubico, me encuentro con Natasha a quien sí conozco y me entero que la nota es para el día siguiente. Entonces me quedo en el cuarto en la compu porque me da flojera salir solita a comer, pienso que todo está por cerrar también. Sólo llamo a Lohana que no ubico y a Diami con quien sí logro comunicarme. El martes temprano desayuno y me voy a pasear, camino por Corrientes, parando en cada esquina porque hay edificios bellísimos por toda la ciudad. Ubico varias tiendas Havanna a las que volveré por alfajores. Llego a Plaza de Mayo y a Florida, paseo por ahí, cambio dólares y encuentro El Ateneo, no sabía que ahí también había un local, es también un edificio antiguo bonito, me entero que es la sucursal más vieja, que la del teatro no tiene más de ocho años. Compro muchas cosas interesantes, así que no me queda más que regresar al hotel con todo lo comprado. Regreso por Saenz Peña, encuentro una tienda de artesanías llamada Resistencia. Descargo en el hotel y me voy a la Librería de las Mujeres, nuevamente encuentro varias cosas interesantes, no puedo terminar de ver toda la librería y tengo que regresar porque ya es hora de la reunión de trabajo. Regreso para la reunión de trabajo, primera sesión de presentación y donde empezamos a trabajar varios temas interesantes (esperen boletín al respecto). Pensé que en la noche saldríamos a cenar en grupo pero no es así, de modo que con Claudia (que había conocido en el Encuentro Feminista Autónomo en México) y con Nathalia nos vamos a comer empanadas y cervecita. El miércoles en la mañana salimos de paseo a Caminito, yo ya conozco pero voy con todo el grupo, vamos en bus, es mi primera experiencia en bus. Me regreso antes porque he quedado almorzar con Diami. Vamos al restaurantes de las Madres de Plaza de Mayo, comemos muy rico, yo como calzone vegetariano, con un cafecito delicioso. Regreso para la sesión de la tarde, sesión larga y donde ya surgen algunas tensiones. En la noche se tenía planeado ir a la Milonga Gay pero al día siguiente tenemos sesión en la mañana y al final todas desisten. Me quedo avanzando y ordenando ideas en la habitación. Al final la compañera de Brasil que estaría conmigo en la habitación nunca llega de modo que me quedo sola en el cuarto. El jueves en la mañana empezamos a trabajar temprano y la sesión se alarga hasta bastante tarde. Vamos con Claudia a comer al mismo lugar de las Madres de Plaza de Mayo pero llegamos muy tarde así que sólo podemos comer empanadas. De ahí pasamos por la Librería de las mujeres, como siempre el tiempo nos queda corto y debemos irnos para la reunión con el público. Llegamos a la sesión de las primeras, es en La casa del encuentro. La reunión es interesante pero el tema se dispersa. De regreso al hotel nos vamos a comer en grupo a Pipos, pido pescado pero la verdad no me parece bueno el salmón que me dan. Regresamos al hotel a dormir, aunque yo tengo problemas para conciliar el sueño como me ha sucedido los días pasados. El viernes en la mañana hay que dejar la habitación, como todavía Natalia se queda en el hotel un día más me paso a su habitación. Lo primero que hago después de desayunar es buscar un hotel más barato, a Lohana no la he podido ubicar. Vamos con Claudia al banco y a hacer unas llamadas, volvemos a la Librería de las mujeres, muchos libros que dejar en el hotel. De ahí nos vamos hacia la Plaza de Mayo, Florida, ahí comemos, como unos ravioles al pesto que no son verdes, pero están ricos. De ahí vamos al Tortoni por el cafecito. Regresamos al hotel cansadísimas. Nos ponemos a ver internet, Claudia se va con la hija de una amiga que la alojará, Natalia se va con Marlen. Yo espero a Diami que me lleva a Palermo a una cantina antigua muy bonita, ahí comemos picadas de quesito con aceitunas y pan artesanal delicioso, también te ponen maní entero en la mesa. Regreso al hotel en bus, resulta que los buses funcionan las 24 horas, eso me parece maravilloso. El sábado me cuesta mucho levantarme pero lo hago muy temprano, tengo que desayunar, dejar el cuarto, mudarme al otro hotel e irme al Buquebus para ir a Colonia. Me sorprendo porque esperaba un puertito de pescadores y un barco pequeño y es un terminal inmenso y un ferry gigantesco. Los asientos son gigantes y cómodos y me duermo. Llego a Colonia, paseo por toda la ciudad, es linda, rodeada de río por todas partes, aunque históricamente no me parece gran cosa, es muy lindo el paisaje, la arquitectura, los árboles, la tranquilidad. Como en un restaurante que da al río, como el plato típico que se llama Chivito, es como un “sándwich a lo pobre”. Veo el sunset y regreso a Buenos Aires. Acabo de leer El último encuentro, empiezo Sula de Toni Morrison. El domingo me voy a desayunar a un café internet, ya no tengo internet en mi hotel. De ahí salgo hacia el Museo de Arte Latinoamericano (Malba), me pierdo y retomo el rumbo, pero llego al final de cuentas, como siempre parando en cada lugar bonito, parques y edificios. Después de ver el museo me voy hacia Recoleta, voy al cementerio, paseo por la feria, hay miles de cosas bellas, pero ya casi no tengo plata así que no compro mucho. Empieza a llover y levantan los puestos. Me regreso caminando, paso por El Ateneo, el que está en el teatro, ahí me tomo una cerveza, pero ya no compro más libros. Al final no pude ver a Graciela porque Paquito está enfermo. Me siento orgullosa porque logro aprovechar el día, pasarla sola y además haber llegado a donde quería. Voy al metro para ir a conocer la casa de Diami, cenamos juntas y conversamos un poco, pero ya dejo porque tiene que empacar, está por mudarse. Regreso al hotel para terminar de empacar yo también. Para variar no puedo dormir y me desvelo. En la mañana del lunes no hay amanecer, todo está gris y llueve persistentemente. Voy a desayunar al café internet pero casi no tengo hambre y debo regresar a entregar la habitación. Como llueve muy fuerte, me refugio en la tienda de discos y compro varios, luego voy a la tienda de las chompas de cashemira, almuerzo temprano pizza, que aún no había probado en todo mi viaje, voy caminando de regreso porque ya dejó de llover y paso por la librería de las mujeres. Empaco todo y justo llega el taxi por mí. Felizmente que llegué temprano porque me quieren cobrar una penalidad de US$ 100 por un cambio de fecha que yo no he hecho, que según estaba todo arreglado, como tengo los datos hablo con la agencia y con Mulabi pero no se puede resolver inmediatamente y debo pagar sino no puedo embarcar, felizmente que tengo dinero para ello. Llego a Lima, hago una breve cola tanto en migración como por las maletas, llego a casa sana y salva, cansada pero con muchas cosas por hacer. Creo que no podré dormir por ello pero me quedo seca.

lunes, 6 de julio de 2009

México-Lima-Buenos Aires y viceversa


Paso una pésima noche sin poder dormir, pensando en cosas que me van faltando meter en la maleta y haciendo anotaciones mentales. De igual modo olvido un libro sobre aborto que estaba leyendo. Me recoje el taxista, como siempre te dicen un precio y resulta otro, pero llego muy rápido y el chofer es muy amable. Al entrar hago una fila, tienen un aparato que te mide la temperatura, imagino que por la influenza. También hay una balanza para pesar el equipaje desde la entrada, me doy cuenta que pude llenar más mis maletas, la grande pesa sólo 19.700 kg y la más pequeña 20.00 kg, al menos podía poner unos tres kilos más en cada una, ya ni modo. Checo y me cobran un impuesto de salida de turista de US$20, nunca me lo habían cobrado, al parecer usualmente está incluido en el pasaje. Voy a sala de espera pero no traje mi clave de la internet de casa y sólo me dan una hora gratis los de telmex, ¡se pasan! Hago el vuelo hasta San José de Costa Rica, me dicen que el gate es el 8 pero en mi pase dice 9. Así que como no veo nada en el 8, antes de sacar la compu voy al otro y ya estaban embarcando. Me subo casi de las últimas y me dicen que he sido ascendida a clase ejecutiva. Así que tengo mi primer vuelo en primera clase, súper bien, los asientos son más grandes y cómodos, te sirven las bebidas que quieras y te dan la comida en platos bonitos y con pancito caliente con mantequilla. Leo mi libro de Nahui Olin, descanso un poco y luego veo la película Guerra de novias, una película tonta pero que me distrae para no estar nerviosa en el vuelo. Llego a Lima sin problemas, bajo de las primeras, paso migración súper rápido, recojo mi maleta al instante, pero mi mamá no llega, la espero un ratito y felizmente no se demora más. Al llegar no siento el frío, pero está nublado como siempre. Como comí en el avión ya no como llegando a casa, acompaño a mi mamá a almorzar. Saco las cosas de las maletas, cuando las pones parece que llevas un montón de cosas y ya al llegar se ve poquito. Llamo a Rodo que queda en pasar más tarde. Así que con calma me baño y me cambio, ordeno las cosas. Como se demora me da hambre y me como un poquito de quinua con arroz, muy rico, con paltita como me gusta. Nos vamos a Hiraoka y me compro mi nueva cámara Lumix, está linda, pero no puedo usarla inmediatamente porque hay que cargar la bateria, la primera vez por ocho horas. Así que nos vamos a Pueblo Libre, a Los heraldos negros por una cervecita (Cuzqueña por supuesto) y canchita. Estamos ahí hasta como las once, me acuesto a media noche. Al día siguiente me levanto temprano porque vamos al encuentro entre feministas. Estamos ahí hasta la tarde, de ahí nos vamos a la marcha del orgullo. Me doy cuenta de varias cosas necesarias para que la marcha sea mejor, pero igual la disfruto lo que se puede (esperen boletines al respecto, mientras foto del espíritu andino invocado). En la noche volvemos a Pueblo Libre para celebrar el cumple de mi mamá, pero vamos a un lugar La Isla, que tiene música, así que bailamos hasta la media noche. Me tomo un pisco sour por Montse, de ahí cuzqueñita, comemos tequeños. Al día siguiente nos cuesta levantarnos pero llegamos al encuentro nuevamente. Ya no me quedo en la tarde porque me voy con mi papá a almorzar chaufa de pescado. De ahí regreso a casa, recién puedo ponerle crédito a mi celular. Hablo con Rocío, con Luz, con Hipólito y con Ricardo, quedamos vernos a mi vuelta. A Ibis no la ubico, ni logro llamar a Tabata. Alisto mis cosas para el viaje a Buenos Aires, respondo algunos mails pendientes. Me acuesto porque estoy muy cansada. El lunes temprano me baño y meto lo que falta a la maleta, desayuno un poco de fruta y pan con palta. Viene el taxi por mí y me voy al aeropuerto. Hay una cola muy larga, pero abren nuevas ventanillas y me atienden rápido, así que me pongo a escribir y a la compu mientras espero. Me da un poco de nervios llegar a Buenos Aires sola, pero pues ahí voy.

viernes, 26 de junio de 2009

Homenaje a José Emilio Pacheco

El lunes estuve en casa trabajando, revisé mi investigación completa e hice algunos arreglos para mandársela a Lucía. Avancé la mayor parte de los boletines, a la espera de la persona que se incorpore a Runa. En la noche fuimos con Rubén al sushi, nos tocó el buen chef porque estaba mucho más rico que las vez anterior. Estudiamos círcunferencias para el GRE. Soy perezosa pero sí me salieron los ejercicios. El martes almorcé con Mara, conversamos de literatura, nos pusimos al día en nuestras vidas. Me enseñó fotos de Lima y me dio una nostalgia extraña dado que estoy muy cercana a llegar. En la noche pasó Gaby por casa y nos fuimos al cafecito de la espalda y estuvimos conversando hasta casi las diez de la noche. He empezado a leer un libro que publicó el PUEG sobre el debate en torno a la despenalización del aborto, está muy interesante, muy claro y preciso. También estoy leyendo los poemas de Olga Orozco, pero he empezado cronológicamente y los iniciales no me gustan tanto, pero ahí sigo. El miércoles me fui desde temprano al homenaje a José Emilio Pacheco en el Colegio de México. Estuvo presente y oyó todas las ponencias, ya se le ve encorbado y con los años encima, ha cumplido 70 años. Pensar que lo vi muy jovial en la Universidad de Lima en aquellos encuentros entre escritores (hombres) que hacían antes, cuando yo estudiaba en San Marcos. Me interesaba sobre todo la ponencia de Carmen Dolores Carrillo “Aproximaciones a poetisas japonesas” y la verdad estuvo muy interesante. Resulta que Pacheco tiene un libro en el que hace traducciones literarias de varios autores y autoras. La autora discute sobre la calidad y pertinencia de estas traducciones, compara las hechas por Pacheco de otras, pero destaca a estas poetas japonesas porque resulta que en Japón las mujeres fueron las iniciadoras del género poético, a diferencia de China en donde tiene una larga trayectoria milenaria, al punto que también los japoneses se formaban en esa tradición, por ello las mujeres pudieron fundar libremente esa nueva área. Aunque yo iba por esta ponencia, las demás ponencias también fueron muy sugerentes, me incitaron a leer la narrativa de Pacheco porque yo sólo conozco su poesía. En la noche pasa la mamá de Rubén a dejarme unos encargos para Lima, ya tengo las maletas casi llenas, espero no sobrepasar el peso. Nos vamos a ver Up en tercera dimensión, es mi primera vez y me gusta mucho. La película también me gusta mucho, muy dulce, muy conmovedora, me parece más eso que graciosa, sí me reí pero no tanto como en otras películas. El jueves estuvimos en la presentación de Helena en el PUEG, luego hubo comida general porque muchas de nosotras, al menos yo, ya no estaré para el próximo semestre. Pero lamentablemente Lucía se sintió mal y no se pudo quedar, tiene salmoneda la pobre. Nos vamos con Elo a una conferencia en el MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo) que está dentro de la UNAM, está muy moderno. La conferencia estuvo muy interesante, el título era “Crisis de las industrias creativas y nuevas economías de la cultura”. La daban una chica y un chico catalanes que sabían un montón, lamentablemente no nos pudimos quedar al debate, Elo tenía que ir a una inauguración y yo a terminar de alistar todo para el viaje. Llego a casa y vamos con Rubén al sonorense por una cervecita y quesadillas. Casi no puedo dormir de los nervios o no sé, pero siempre me pasa eso. Para finalizar, un poema de Pacheco que me gusta mucho, se titula “Alta traición”:

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos

domingo, 21 de junio de 2009

Mis 32 añitos

Empezó la semana con el cumple de mi papá, así que lo llamé para saludarlo. Y aprovechando que mi tía Martha está en el DF me fui desde tempranito a su casa así que desayunamos y almorzamos juntas y loreamos todo el santo día. Pasó un rato Marie Claude a almorzar pero se iba a un curso, estuvimos hablando de lo difícil que es para las mujeres solteras tener amistades con parejas u hombres emparejados, situación que con el tiempo parece sólo agravarse hasta llegar a abarcar a cualquier amistad, todo un tema que reflexionar. En la noche me dejaron en casa pues Sheida pasó por mi tía Martha y se fueron a conversar. El martes llamé a Conce y saludé a Rocío M. Estuve todo el día trabajando algunos pendientes, no tengo tanta premura por los boletines porque estamos en proceso de conseguir una nueva persona encargada, pero igual estoy avanzando para que no se me junte el trabajo al final. En la tarde tuvimos reunión con Ema y Ximena por lo del artículo para debate feminista. Pasó mi tía Martha en la noche a dejarme mi regalo de cumpleaños, unas tacitas de cerámica muy lindas, una postal de Danzantes y Kazt unos mosaicos para los collage que quiero empezar a hacer (ya que creo que no soy buena pintando). Nos fuimos al sushi, pero ya me aburrió, no lo sentí tan rico como otra veces. El miércoles me fui al colmex a terminar de revisar las revistas y dar por concluida la investigación, para sólo corregir y ampliar el texto que ya lleva como 42 páginas. Pasé por debate para comprar una revista que me encargaron. En la tarde voy a encontrarme con Hazel que le manda un encargo a Beli, de ahí paso por Gandhi y termino en la cineteca donde he quedado ver a Cynthia. Vemos una película Tony Manero de Pablo Larraín que no me gustó nada, pensé que era menos violenta, pero es súper violenta y el protagonista es un tipo amoral, egoísta, insoportable, pero todas las mujeres se mueren por él, algo inconcebible. Todo esto transcurre en el tiempo de la dictadura chilena y se supone que es como un ejemplo de la pérdida de humanidad, pero aún así no me gustó para nada. Al terminar fuimos a Nexos, un barecito que está al lado de El Vicio y tomamos unas cervezas y comimos piqueos típicos mexicanos, muy ricos (quesadillas de huitlacoche y una cremita de lentejitas y frejol que no recuerdo su nombre). Cynthia me regala un juego de collar y aretes que estreno en mi presentación y todo el mundo alaba. Nos quedamos hasta más o menos tarde, me tomo tres cervezas pero el mozo me invita una más, no le puedo decir que no. El jueves para celebrar mi cumpleaños me voy a desayunar con mi tía Martha, que se regresa ese día a Oaxaca y no tengo fecha para verla nuevamente. De ahí me voy al Pueg para la presentación, están las chicas y un grupo más o menos grande de público de otro lado, lo cual me sorprende gratamente. Hago la presentación, hay algunas preguntas que me permiten profundizar, me siento contenta con el resultado. De ahí nos vamos al Papalotl nos quedamos un bueno rato en la sobremesa conversando, me traen un pastel con su velita, así que pido un deseo. Elo me regala su libro de fotografías y un afiche de las mujeres zapatistas. Ema me dejó una pulsera de plata quemada en una bolsita tejida. De ahí me regreso a casa con Elo que luego irá al Carrillo Gil a ver una instalación. Conversamos un buen rato, hablo con mi papá y mi mamá por el skype. Llega Oli y se va Elo. También Oli habla con mi mamá y mi papá. Oli me trajo una cajita y su mesita decorada, preciosa. Nos tomamos unas cervecitas y comemos unas botanas (piqueos). Llega luego Rubén con pizza vegetariana gourmet del City Market, luego llega Gaby y Fernando. Rubén me regala el libro sobre Nahui Olin que es una de mis pintoras mexicanas favoritas. Seguimos con cerveza, vino, pizza y botanas. Así nos la pasamos hasta la noche charlando muy rico. Gaby trajo un pastel imposible que ella misma hizo, así que soplo otra vez, nuevo deseo, y comemos pastel que está muy rico. Y acabo el día agradeciendo saludos por mail. El viernes hemos quedado hablar al skype con Ximena y Ema pero no han mandado sus textos, Ximena propone reunirnos el domingo. Acabo con un proyecto pendiente pero han modificado los formatos y no lo puedo presentar, piña. En la tarde vamos con Rubén a Paxia, un restaurante de comida mexicana gourmet en Santa Fe, es la primera vez que voy hasta allá. La comida está muy rica, pero un poco escasa. Al llegar te invita el chef unas quesadillas miniatura de epazote (paico) y queso deliciosas. Pedimos de entrada tacos al pastor de pescado. Vienen tres bien servidos con tortillas hechas a manos de colores, o sea de distintos contenidos. De ahí Rubén pide sopa de tortilla que estaba muy buena y yo ravioles rellenos de huitlacoche en salsa tres quesos pero me traen literalmente cuatro ravioles. Te sirven pan hecho en casa. De postre pedimos mouse de pitaya con mango que sí está delicioso, como el café capucino (descafeinado). De ahí vamos al cine a ver La Propuesta, me gusta mucho, está muy divertida, me gusta mucho Sandra Bullock en ese sentido. Regreso a casa, acabo de leer Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, aunque la prosa es impecable la historia no termina de convencerme, exceso de violencia y de absurdo, entre otras cosas. El sábado desayunamos por Plaza Insurgentes chilaquiles, de ahí vamos donde chava a que Rubén se corte el pelo. Pasamos al City Market a hacer las compras. Recogemos el rompecabezas de Chagall enmarcado. Empiezo a alistar maletas para mi viaje a Buenos Aires en el que pasaré por Lima de pasadita, me han invitado a un evento allá. Nos vamos a almorzar al Asian Bistro, me muero por el arrocito parecido al arroz chaufa, como dos porciones y sobra así que pedimos para llevar en las cajitas lindas. Regresamos corriendo porque empieza a llover muy fuerte. Cuando termina de llover pasan por nosotros Ita y Panchito y nos vamos a Xochimilco. Llegan también Claudia, Toño y Elo por un lado y Cynthia y Alonso por otro (en la foto todas y todos). Salimos a pasear por las aguas, subimos cerveza y botanas. Nos venden unas velas porque se nos hace de noche ahí. Recogemos en otro embarcadero a Gallo y Dan. Seguimos paseando y nos encontramos con los mariachis casi al final que me cantan las mañanitas, urge (favorita de Ita), Me caí de una nube (pedida por Elo), Mujeres divinas, Te solté la rienda, Cien años y Cielito lindo. Queremos seguir pero ya el señor no quiere, en fin, salimos. Las chicas se comen unos tacos y de ahí vamos a casa. Estamos bailando un rato, conversando, tomando vino y cerveza, llegan Fernando y Gaby con dos de los mariachis con los que trabajan (pero fuera de servicio). Alonso y Cynthia ya no llegan a casa porque están muy cansados. Y nos quedamos hasta tarde muy contentas y contentos todos. El domingo saludo a mi papá tempranito por el día del padre, me enseña los regalos que le hicieron Ximenita y Miguelito. No he recibido los textos ni de Ema ni de Ximena así que propongo hablarnos en la noche. Vamos a ver un depa con Rubén, él está buscando para comprarse uno. De ahí paso por Coyoacán por algunos encargos. Vamos a casa de Margarita, comemos pozole. Al regreso sigue sin haber noticias de las chicas. Me acabo el poquito de pastel que quedó y me duermo que estoy muy cansada. La buena noticia de la semana, derogaron las leyes de la selva y parece que la sangre derramada no fue en vano, se luchó con valor y convicción. A ver si los culpables pagan ahora o más tarde.

lunes, 15 de junio de 2009

¡El pueblo unido jamás será vencido!

Esta semana fue la protesta nacional para detener los atropellos ocurridos en la selva peruana y denunciar la muerte de cientos de indígenas por las acciones prepotentes y autoritarias del gobierno de Alan García. Felizmente que la población está consciente de que no se puede pasar por encima de las personas, ni de los pueblos, ni de la naturaleza. Pude ver la protesta en una transmisión alternativa que se hizo en vivo (http://www.alternativaprensa.blogspot.com/), así me sentí un poquito menos mal por no estar allá. En México pensé que se harían también protestas en la embajada o el consulado del Perú pero nadie supo darme razón, me dijeron que quizá se harían en otro fecha.

Mi semana pasó tranquila. El lunes trabajo, me encontré un momento con Elo para que me devolviera el libro que saqué del Colmex para ella. El martes me fui al Colmex en la mañana a devolver los libros y hacer la revisión en revistas y encontré varias cosas interesantes, regresé contenta. Así que estuve trabajando sobre lo que había encontrado toda la semana. En la tarde tuvimos la reunión de feminismo, sólo con Ema y Ximena. Estuvo muy interesante, afinamos varias cosas y añadimos algunas preguntas sobre las que tendremos que ampliar nuestro texto. El miércoles estuve trabajando todo el día, en la noche fuimos al cine a ver Star Trek que me gustó mucho (puros efectos). El jueves en la mañana fui a la Unam, a comprar una revista para mi mamá y de ahí a Debate feminista por una revista para Rocío. El viernes tuvimos el debate de género con Runa. En la tarde almuerzo en el Tizoncito, pasé por la Rosario por unos libros. Nos encontramos con Elo y Ema para ir al teatro, vimos Diálogos entre Dios y Darwin, de Jesusa Rodríguez, estuvo chévere, mucha sátira política y sobre la religión, pide la intervención del público y improvisa sobre sus respuesta; lo disfrutamos mucho. A la salida nos fuimos a la condesa por una cerveza pero ya todo estaba lleno, así que terminamos en una marisquería escuchando tekno, ni nos acabamos la cerveza y nos salimos. El sábado empezaron las celebraciones por mi cumpleaños, fui a la peluquería con Oli al medio día, de ahí fuimos al Asian Bistro a comer unas delicias. Pedimos un nuevo arroz que no me gustó mucho porque estaba muy dulce, pero el resto fue fabuloso. En la noche el concierto por los veinte años de Café Tacuba me encantó, duró hasta media noche, terminamos muertos pero felices. El domingo, hacer compras y Rubén me preparó sushi (de atún y trucha salmonada). En la noche se nos ocurrió ir en busca de una blusa para mi presentación, pero no había nada bueno. Entramos al cine a ver Una noche en el museo 2, como siempre la primera fue mejor, pero está bien para pasar el rato.

lunes, 8 de junio de 2009

El sexto mes


Empezó el mes de los cumpleaños, pues además del de mi mamá, mi papá y el mío, también es el de César, Kazt, Rosita, Mario, Julio, Gaby G, Rocío M., Milagro, mi tía Jesús, Jhonny, Richard, Conce, Rosa N., Damián y Montse. Ya ven, por eso es el mes de los cumpleaños. El lunes estuve trabajando todo el día, felizmente llegó el agua muy temprano entonces fue eso un gran alivio. El martes fui temprano al colmex a sacar unos libros y revisar unos datos que necesitaba para el artículo que tengo que mandar al CIA (Congreso Internacional de Americanistas). Me acompañó Elo, pero se la pasó un poquito mal porque la verdad han aumentado los puntos de revisión y cada vez tienes que llenar un formato, mostrar lo que llevas, registrar los equipos, en fin, es una joda. Nos regresamos en la tarde e invité a Elo al Tizoncito por unos tacos y ella me invitó el cafecito de rigor en la Rosario. De ahí volvimos a su casa y nos quedamos trabajando un rato cada una en lo suyo. Pasó Rubén en la noche a recogerme pero nos quedamos tomando vino, comiendo piqueitos y charlando muy a gusto como hasta las once de la noche. El miércoles me encontré con Lucía para conversar sobre mi exposición y la investigación. Almorzacé con ella, con Claudia y Olga que también trabajan ahí en su casa ahora que el Pueg está cerrado por remodelación (o por derribo como diría Sabina). Así que tuvimos una larga e interesante sobremesa. Volví en la tarde a trabajar y leer cosas pendientes, además de avanzar mi inglés. El jueves trabajo todo el día y en la noche cine, una película con Michel Pfeiffer que no me pareció muy buena, la han traducido aquí como Efectos personales. El viernes avancé algunos pendientes y lecturas en la mañana, luego en la nochecita fui donde Oli, así que estuvimos conversando y poniéndonos al día en nuestras vidas. El sábado nos fuimos a lavar y en la tarde a un cumpleaños, en la noche vimos Una noche en el museo (la primera) y Zoolander que estuvo divertida, yo no la había visto. El domingo fuimos a Toluca a celebrar los cumpleaños de la familia Guerrero del mes. Regresamos en la noche sin haber podido hacer compras y otra vez no hay agua, esperamos recuperarnos el lunes de ambos problemas.

Estoy muy enojada y preocupada por la matanza que está haciendo Alan García a los indígenas de la selva peruana sólo por defender su tierra, sus bosques, el lugar donde viven. Como siempre es más importante el capital que la vida humana en aras del desarrollo, un concepto problemático y deleznable por las atrocidades que se cometen en su nombre. Habrá una manifestación en distintas partes el 11 de junio, espero que aquí en México también para aunarme a la protesta. En la imagen, “caricaturas” del conflicto ideológico que se vive en la selva peruana. También estuve consternada por el avión desaparecido, ¿cómo un avión podía desaparecer? Al parecer ya están siendo encontrados rastros aunque aún sigue el misterio de lo ocurrido.

domingo, 31 de mayo de 2009

¡Arriba Los de Abajo! ¡Abajo los de arriba!


Esta semana empezó la VIII Semana de la Diversidad Sexual en México, en el Museo de Antropología e Historia. Así que el lunes me levanté muy temprano, avancé varios pendientes del trabajo y de ahí me fui a oír una conferencia sobre transexualidad. Me encontré ahí a Teresa. No tenía intenciones de quedarme a almorzar, de hecho tenía un pescadito rico esperándome en casa, pero no quise dejarla sola, así que almorzamos juntas en el Green Corner, conversamos un rato y de ahí me fui a casa. En la noche tuve que trabajar otro poco porque tenía varios pendientes. El martes estuve todo el día en casa avanzando mi presentación que está programada para el 18 de junio, por lo que el viernes tenía que enviarle a Lucía ya el avance. También Claudia me había pedido el título y la sumilla de la presentación para empezar con la difusión. Pero también tenía cosas de la oficina que terminar, los boletines, coordinaciones con Belissa, proyectos que enviar, en fin. El miércoles como volvía a ir al Museo de Antropología e Historia para las conferencias y había una en la tarde que me interesaba quedé con Elo para almozar. Así que acabé y me fui para su casa. En la conferencia me encontré con mi amigo Roberto que me contó sobre un compañero colombiano, un intelectual muy crítico del gobierno al que arbitrariamente han acusado de ser cabecilla de las FARC. Roberto es amigo de su esposa así que estuvo apoyándola y están organizándose para hacer una protesta por el asunto. Llegué donde Elo y comimos gaspacho, pescadito con tabule y luego un cafecito. Todo estuvo delicioso. Y estuvimos loreando un montón de rato, además de avanzar algunas cosas de su investigación. Me había mandado la introducción de su trabajo para que yo se la comentara así que estuvimos también discutiendo el texto. Volví a la conferencia porque iban a exponer la posición de la teología de la liberación sobre la diversidad sexual y pues el tema era muy simple, para ellos lo que importa es la persona, así a secas y sin título. El jueves trabajé todo el día, había conferencia de la semana de la diversidad sexual pero me vino la inspiración con lo de mi presentación así que no quería dejarla pasar. Trabajé todo el día, en la noche igual fuimos al Ollin Kan porque se presentaban Los de Abajo en Fuentes Brotantes. Fue un lío llegar hasta ahí, había partido en CU, así que el Metrobus estaba llenísimo. Luego nos bajamos en un punto y caminamos un montón, tuvimos que atravesar un bosque y llegamos a la mitad del concierto. Estaban tocando y le habían dado espacio a un grupo de Atenco que estaba protestando por los atropellos cometidos ahí. Se elevaron algunas consignas y acabaron con la de “¡¡Arriba los de abajo, abajo los de arriba!!”. De ahí tocaron otras canciones que yo no había oído pero al parecer fueron muy populares, La fuga, Pobre de ti, la gente se puso muy pilas y bailaba y hacía pogo. Claro que también corría mucha marihuana y hasta terocal (eso sí me preocupó). Para colmo de males nos cayó una súper lluvia pero ahí seguimos todos estoicos. Acabó el concierto, volví a casa y seguí trabajando hasta como la 1:30 de la mañana pero logré acabar mi exposición y el power point. Así que quedé muy feliz. El viernes almorzamos con los amigos de Rubén en El ocho, que no me gustó tanto, me pareció un poco caro y no tan bien servidas las porciones. De ahí tomamos café con Elo en la Rosario Castellanos. Quisimos ir al Sótano por los libros que me encargó mi papá pero nos metimos al Metrobus y nos enredamos con los intercambios y como va muy lento corríamos el riesgo de no llegar antes del cierre a la librería, así que nos bajamos en Félix Cuevas. Quisimos ir al cine pero no había nada bueno o todo era muy tarde, así que nos fuimos a casa a ver pirata Los fantasmas de mis ex que me pareció bastante mala. Yo tuve una mala noche, ando muy ansiosa creo porque no he podido dormir bien últimamente. El sábado nos levantamos temprano porque habíamos quedado con varios amigo ir al Gotcha. Así que nos vimos en la puerta del Colmex, nos fuimos a desayunar quesadillas y de ahí nos fuimos para allá. Yo nunca había ido y pensé que era más divertido pero es muy agresivo, todo es muy militar. Pasé varios juegos sin que me dieran pero casi al final me dieron en la mano y en la pierna y me dolió un horror, hasta me quedó un moretón horrible. Imagino lo difícil y dura que debe ser la guerra si el juego no más me pareció terrible: tener el casco puesto, correr con el “arma”, ser herido, tener que pensar estrategias de ataque a veces sin conocer, sin saber. En fin, igual fue una experiencia nueva, pero creo que será única porque no tengo intención de repetirla. De ahí nos fuimos a comer a un sushi a un restaurante nuevo. La comida de la carta estuvo deliciosa, simplemente deliciosa, pero en cuanto a los rollos el Sushi Roll sigue siendo el mejor. Hicimos las compras de la semana, descansamos un ratito y de ahí fuimos a ver Wolverine con Gaby y Fernando. El domingo al levantarme me dolía todo mi hermoso cuerpo, nos fuimos a Gandhi y al Sótano, de ahí pasamos por el Fonart y llegamos a casa de Gaby a ver El traspatio. Pedimos sushi y comimos palomitas. Pero no fue una buena elección una película sobre las muertas de Juárez para un domingo nublado y lluvioso, me deprimí un montón. Encima no hay agua en casa, otra vez, esperemos que se reestablezca el servicio el lunes. En el link, http://www.youtube.com/watch?v=uZHonnwVztg la canción de Los de Abajo que más me gusta, una versión muy particular de Esto no es una elegía de Silvio Rodríguez. Aunque no es la más representativa de ellos que tocan ská, pero pues es mi favorita.

lunes, 25 de mayo de 2009

La estrategia es no tener estrategia


Esta semana ha sido principalmente de socialización. El lunes retomé varios pendientes de la oficina: boletines, proyectos, cartas. Era cumpleaños de mi primo Alexis y de mi amigo Selenco, así que les mandé sus saludos electrónicos. En la tarde me encontré con Rubí para almorzar en su casa, preparó unas deliciosas calabacitas rellenas, un arrocito con verduras y ensalada. Comimos rico, tomamos café con postre y nos quedamos loreando como hasta las seis más o menos. Regresé a casa, revisé correos y retomé el Toefl que lo había dejado abandonado. El martes iba a empezar mis clases de italiano con Ema, un repaso general para al volver a Lima dar el examen de ubicación y no quedarme tan atrás, pero a Ema le salió un trabajo en San Luis Potosí y andaba terminando de organizar su viaje y su taller, así que eso se tuvo que cancelar. Me quedé en casa trabajando todo el día, en la noche sushi roll, sigo con el libro de Murakami que está muy bien, pero son casi mil páginas así que voy a paso lento. El miércoles fue la conferencia de Cathy sobre la pintura de Jeanne Scoquet, que tiene una serie de pinturas sobre las muertas de Juárez. Estuvo muy interesante la exposición, ahí nos vimos todas las estancias. Al acabar nos fuimos a comer al Monte Kailas que es un restaurante vegetariano muy rico. En la noche había la presentación de un libro sobre aborto, pero yo ya había ido. Sin embargo, nos fuimos con Elo y Ema a tomar un cafecito y se prolongó la conversación hasta la hora misma de la presentación así que me quedé acompañando a Elo. Al acabar pasamos por casa un momento a tomar unas cervezas. El jueves trabajé todo el día, ya pude mandar el proyecto para la revisión final. Además estoy leyendo el libro de Virginia Vargas sobre feminismo y retomando algunas lecturas para mi presentación que ya se acerca. En la noche salimos con Rubén a un restaurante en Coyoacán que descubrí el sábado pasado con Cynthia, se llama “La divina comida” y es una casa muy bonita. Nos fuimos ahí a celebrar tres años de estar juntos. Tomamos vino y comemos pizza. El viernes me despierto con la sorpresa de que no hay luz en casa, así que no puedo avanzar mucho, retomo lecturas no más. A medio día he quedado con Elo, necesita alguien con quien conversar sobre su trabajo de investigación, así que será una reunión de trabajo primero y ya luego comidita rica. Hablamos de su proyecto que está muy bien, de ahí vamos a El Fogoncito a comer nopales y ahí nos agarra el temblor que se sintió muy fuerte, Elo ni se dio cuenta al inicio. Se cuelgan las llamadas luego de eso. La acompaño a La Naval por unos vinos que tiene que llevar a una visita que hará el fin de semana, de ahí tomamos cafecito en el Parque México, regresamos a casa oír música, ver videos y conversar. En la noche voy con Rubén al Cobadonga, un bar en la Roma donde le hacen un reunión a un profesor suyo, nos quedamos como hasta media noche. No me gustó mucho el sitio, es como una cantina antigua, pero muy cara. El sábado nos vamos a casa de los papás de Rubén a lavar ropa. Nos llama José, su tío para ir a comer a su casa, vamos para allá. Llegamos agotados después de dos horas de tráfico y calor. Comemos rico, jugamos dominó y vemos El diablo viste a la moda, que sí me gustó, para pasar el rato. Al día siguiente seguimos lavando ropa, vemo tele (Friends, Two and a half men, Adventures of old Christine, Monos ladrones) y de ahí vamos a almorzar a casa de Margarita. En la noche compras de la semana y retomo mi libro. Una pérdida triste fue la de Benedetti, a quien he leído hace mucho tiempo, especialmente los poemas de amor, en los cuales la estrategia es no tener estrategia. Recuerdo una obra de teatro en La Noche, vino, queso y Benedetti, hace mil años; en fin, se suman muchos recuerdos, con palabras, con poemas. En la imagen Tapiés.

lunes, 18 de mayo de 2009

¡Soy Libertad!

Toda la semana ha llovido, principalmente de noche, por lo que parece que se adelantarán un poco las lluvias. No me gustan las lluvias primero porque provengo de una ciudad donde no llueve y la vida es mucho más simple, porque sino, la lluvia te atrapa en cualquier lugar y tienes que correr a refugiarte en un sitio, o esperar y como que todo se trastoca. Esa inseguridad me da mucha angustia. Por otro lado, tienes que cargar siempre el paraguas y el clima cambia, hace calor (porque es verano aquí) pero con la lluvia puede bajar mucho la temperatura, así que es difícil elegir la ropa que te pones. Por otro lado, si bien por el calor se deberían usar sandalias, las botas resultan más cómodas para ir entre los charcos de agua. De modo que andar en verano con botas es algo muy extraño para mí.
El lunes me levanté sin ánimos, sin ganas de salir de la cama, sin ganas de hacer nada, pero tenía el compromiso con Lucía de dar una clase en el seminario de crítica cultural y género, así que a fuerzas tuve que salir. Pasé la mañana viendo cosas del trabajo y salí con antelación para pasar por el Pueg por el cheque e irme caminando a San Ángel donde vive Lucía. Llegué como 45 minutos antes, por lo que di una vuelta y encontré un internet donde me quedé un rato. Ahora que el Pueg está en remodelación, en la casa de Lucía están también Olga y Claudia trabajando así que no quería interrumpir. El depa de Lucía es muy bonito y apacible, aunque pequeño, pero bien decorado y acogedor, comimos un poco de ensalada y atún. La clase estuvo muy bien, la disfruté mucho, a pesar de que no quería ir. Hablamos de un texto de Bruner sobre el yo narrativo, sobre el sentido de la narración en la vida humana y en la construcción de la identidad. También comentamos un texto de Scott sobre la experiencia. Algunas intervenciones fueron muy precisas y me dieron pie a ampliar el tema hacia las escritoras, como siempre llevando el agua a mi molino. Después del receso para tomar aire, el salón era muy caliente porque casi no habían ventanas, comentamos “El árbol” y “La última niebla” de María Luisa Bombal. Al releerlos para la clase recobré el apasionamiento que siempre me han producido, especialmente “La última niebla”, así que surgieron nuevos elementos de interpretación, incluso inesperados para mí, a lo cual también contribuyó que tenía que explicarlo a la clase. Realmente en la narración uno se va construyendo y recreando cada vez. Acabamos entonces y sentí que, al menos por sus rostros, la mayoría estaba satisfecha con el diálogo y eso me alegró. Regresé a casa a seguir con mis lecturas de La náusea y La casa de la Mema, que ahora ya acabé. Empiezo con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami.
El martes ya me pude quedar todo el día trabajando y leyendo. Aunque a causa del calor no he estado durmiendo bien de modo que tenía cansancio acumulado. En la noche sushi 2x1 nuevamente. El miércoles me encontré con Ema en la UNAM, estoy coordinando con ella para retomar mis clases de italiano, hacer un repaso para al regresar a Lima dar el examen de ubicación, espero que no me atrasen mucho de lo que estaba, sólo me falta un nivel. El jueves día de trabajo completo también, afinar boletín, retomar proyectos, acabar lecturas. Me gustaron mucho unos textos de Butler que retomé, me ha ayudado a algunas reflexiones sobre el género que espero escribir pronto. También estoy leyendo en inglés lo cual me cuesta mucho. En la noche vemos Powder Blue que estuvo simpática, triste con final feliz, pero me parece que retoma algunos puntos clichés de la bailarina exótica (¿no hay otras profesiones que puedan ejercer las mujeres?), el exconvicto, en fin, temas ya muy manoseados en el cine. El viernes no tengo ganas de trabajar, pero ahí sigo, el último empujoncito. Vamos por el papel cascarón para enmarcar mi rompecabezas, hacemos compras y en la noche vamos a una fiesta. Un tipo no quiere dejarnos poner música, luego hacemos un trato de cinco y cinco, pero se la pasa apagando el equipo con el contro remoto a distancia, ¡como si nadie se diera cuenta! Nos vamos a las 2 de la mañana. Sábado recuperándonos de la mala noche, almuerzo en el sushi, me encuentro con Cynthia en Coyocán, ya terminaron de arreglar los parques y está muy bonito, han vuelto los vendedores, pero me controlo y no compro nada. El domingo vamos a montar bicis pero no encontramos, pasamos al Museo Tamayo, que una vez buscamos con mi mamá y nunca encontramos. Ahí veo un cuadro de Magritte original, muy bueno (me parece que se titulaba “Isla desierta”, tenía unos arbustos en forma de aves), como todo lo que hace él. Paso por casa de Oli por lo del cheque, almorzamos en El Diez. No encuentro a Elo al celular. Vamos al cine a ver Reencuentros, con Helen Hunt (y dirigida por ella). Me gusta la película, sencilla pero bien llevada. Hablo con Elo al celu, estaba cocinando y no escuchó la llamada, quedamos vernos para que le comente sus avances y su proyecto. Me meto al face a tontear, hago el test de qué personaje de Mafalda eres: ¡soy Libertad!

lunes, 11 de mayo de 2009

Ni un día al año

La semana pasó sin ton ni son, con un calor insoportable que casi no me deja dormir. El lunes llamé a mi tía Marlene que fue su cumpleaños pero andaba en el hospital porque le dio peritonitis, felizmente que está ya bastante recuperada. Sintió un dolor y fue al hospital pero dijeron que no tenía nada y la devolvieron a su casa (los muy bestias) y pues se le reventó el apéndice. Estaba muy preocupada pero oír su voz me hizo sentir más tranquila. El miércoles y jueves me puse al día en varios pendientes del trabajo, hablé con Montse y Mirla al skype. El jueves fui al correo a dejar unas postales y hacer un reclamo por un envío que no llegó. El viernes fui al PUEG por el cheque que me debían por el dictamen del libro que hice el año pasado, pero no me lo dieron, sino un papel para que firme Oli (salió a su nombre porque yo no tengo recibos válidos aquí), así que tengo que regresar el lunes, ¡plop! Hablé con Rodo, pasé a la Rosario Castellanos por unos libros y de ahí fuimos a la fiesta de Giovanni que se puso muy bien gracias a la música del Gallo, regresé a las 4am a casa. Antes pasamos a cenar al Farolito, no había ido y tenían un montón de platillos con nopal, así que apoyan a los productores de nopal y como es además un producto saludable me parece una gran idea. Me dieron ideas para cocinar en la semana. El sábado hacer compras, pasar a las librerías del Sótano y FCE por regalos y encargos. En la tarde fuimos al centro un rato por el regalo de las madres y de ahí al pozole de Don Toño, parece que la gripe o la crisis o algo afectó porque estaba vacío, ni bien llegamos nos dieron mesa. Eso estuvo bien porque usualmente no acabas de comer y ya te están botando, pero pudimos hacer sobremesa tranquilos. Regreso exhausto, sueño de 7pm a 7am. El domingo no podía comunicarme con mi mamá ni vía skype, ni vía celular, ni vía teléfono, pero al final ella se conectó y ya pudimos hablar. Acabé mi rompecabezas (en la foto) y la pasamos con la familia de Rubén. Pero me dio mucha tristeza, a pesar de que la abuela Margarita dijo que no quería cocinar, terminó haciendo la pierna, Martha hizo lazaña (a mí me hizo una especial de champiñones), ella y Eva sirvieron la comida para todos e Hilda lavó el servicio. Los caballeros no movieron ni un dedo, como siempre. ¿Es que ni un solo día al año pueden encargarse de la cocina? No, parece que para algunas personas es demasiado pedir. Claro que a eso contribuyen también las mujeres, por no ponerse más estrictas, pero a mí me reveló mucho. Si usualmente no me gusta el día de la madre por ser un día además de únicamente mercantil, inútil por pretender que un día los roles se troquen o se hagan más equitativos si el resto del año todo sigue exactamente igual, ahora cuando constaté que ni eso se cumple, me sentí peor. Ante esta experiencia me di cuenta que lograr un día ya sería algo que celebrar, si realmente se cumpliera, y que como siempre el discurso por las madres, por su gran dedicación, queda sólo en eso, en discurso, porque cuando se trata de levantar un plato, lavar una taza o servir la comida, nadie se preocupa porque si las madres están muy cansadas o no, el hambre les gana. No sé si por esto o por alguna coincidencia cósmica pero esta semana tengo una flojera enorme de hacer cualquier cosa, una tristeza oceánica y un pesimismo creciente de que nada cambia en este mundo.

martes, 5 de mayo de 2009

Desobedientes



El viernes nos levantamos tempranito y salimos para Acapulco. Paramos a desayunar en un restaurante en el camino, El caminero, muy rico y barato, pero se demoraron una eternidad en servirnos. Seguimos el rumbo, la carretera muy bien, todo en orden. Llegamos como a la 1, dejamos las cosas y nos fuimos a almorzar a un lugar cercano. Fuimos a Lacomer por agua, fruta y otras cosas necesarias. Sólo que nos hospedamos en el salón de fiesta y no en la casa de playa, así que no había una cocina propiamente dicha. En la noche nos quedamos conversando un rato en la piscina, yo dormí muy mal y muy tarde así que me voy a domir temprano. El sábado en la mañana vamos a Pie de la cuesta, de donde estuvimos, Punta Diamante, significó cruzar toda la ciudad. El lugar es bonito, pero el mar muy bravo (en la foto). Es una zona en la que de un lado está el mar y del otro una laguna, ahí estaba muy tranquilito y habían también restaurantes, pero como estacionan los botes y yates no se puede nadar ahí mismo. Pasamos el día ahí. En la tarde regresamos para alistarnos para la boda. La boda fue algo fabuloso. Fue en un lago, a la hora del ocaso. Había una suerte de tarima en el agua donde estuvieron los novios y en otra tarima más allá la filarmónica de Acapulco. El local era amplísimo, con jardínes y árboles muy bonitos. Acabando la misa pasamos al lounge, un espacio cerca de una pileta donde había en medio un pianista y un saxofonista tocando música instrumental. Nos dan margarita de mango, riquísima. Nos sentamos en unos sillones muy elegantes. En una canoa llena de hielo había dentro de conchitas ceviche (mexicano) de pescado y mariscos. Llegan los novios, van al centro de la pileta con los músicos y en ese momento empiezan los fuegos artificiales, maravilloso. Los saludamos y pasamos a la cena. Las mesas tenían arreglos de ramas secas con flores y otras arreglos como de piletas en miniatura con flores, se escuchaba el sonido del agua cayendo y era muy lindo. El menú estuvo delicioso (creo que es lo más rico que he comido en toda mi estancia en México). Para empezar jaiva gratinada en una conchita, luego crema de calabaza (en una calabaza), filete de huachinango en timbal de verduras con champiñones, acompañado de arroz y verduras cocidas. Todo estuvo delicioso y los arreglos de los platos impecables. Al postre no llegué porque era demasiada comida, pero se veía muy bien era un helado y un pastel tipo cheese cake de fresas. También había café americano, frapé y capuchino. De beber, todo lo que puedas querer y de todas las clases de bebidas, yo tomé vino blanco (un californiano muy bueno) para estar a tono con el pescado y ayudar a la digestión. Mientras esto ocurría había música instrumental en vivo. De ahí empezó la fiesta, la orquesta no paró, tocó enlazando una canción con la otra sin parar hasta como las tres de la mañana. La música estuvo muy bien, animaban unos chicos en zancos y te daban regalos cuando la gente como que se cansaba. Al acabar hubo chilaquiles y pozole que se veían buenísimos pero a mí no me entraba nada más en el estómago. Siguió la música aunque ahora de disco no más y también las bebidas y el servicio. Nos regalaron bolsos de paja a las asistentes, así como un abanico de recuerdo. Regresamos rayando las seis de la mañana, cansadísimos (va foto mía very fashion, no hay foto de la boda porque no tenía bolso y no la llevé, tendrán que imaginárselo no más). El domingo nos levantamos tarde, desayunamos en una fonda que a la mayoría no le gustó, de ahí pasamos por Puerto Marqués, una playa muy tranquilita tipo Pucusana, pero tiene muy poca arena y hasta casi el borde del mar está lleno de restaurantes, se veía como San Bartolo un día domingo, así que no nos quedamos ahí. Estuvimos en La condesa donde sí nos bañamos, el mar estaba muy rico, tipo Señoritas, había mucha menos gente, pero el restaurante no tenía muy buena comida. De regreso, estuvimos un rato en la piscina y a dormir, casi no habíamos dormido ese día. El lunes ya era día del regreso, así que en la mañana fuimos a Barra Vieja, ahí salimos en un paseo en lancha por un canal de la laguna de tres palos, la misma que la de la boda, es más de tres veces la bahía de Acapulco. El paseo estuvo bonito, nos pusimos barro en la cara. Volvimos a la piscina, porque ahí el mar es mucho más bravo. Nos alistamos, damos vueltas para comer y salimos tarde, llegamos al DF como a las 11 de la noche. En el DF la cosa está mejor, ha disminuido el número de muertos confirmados, se empiezan a reanudar las actividades. Nos regresamos en el metro a casa y la gente casi no usa el tapabocas ya. Paralelamente circulan muchas versiones que desmeritan la pandemia de influenza. En el viaje empiezo a leer el libro Desobedientes que compré en el encuentro autónomo, sobre el poliamor, estoy en reflexión al respecto. Reinicio de actividades laborales, en Lima la vida sigue su curso, así que no tengo excusa para no trabajar.

jueves, 30 de abril de 2009

Un poco de humor



Lo único bueno que ha traído esta influenza, es que muchas amigas y amigos que nunca me escriben, se han acordado de mí. Todo el mundo ha estado muy pendiente y les agradezco su preocupación. El lunes hubo además un temblor pero felizmente en mi casa casi no se sintió, quienes estaban en edificios sí lo sintieron muy fuerte, por lo que aumentó la psicosis general. El resumen de estas situaciones está en las imágenes, el humor siempre ayuda en algo. Ahora están también cerrados todos los restaurantes así que no es posible salir a comer ni siquiera, intentamos ir al sushi pero no se pudo. Acabé mi libro de Sangre de tinta y estoy esperando que publiquen el tercer tomo Muerte de tinta. Estuve leyendo algunas cosas sobre feminismo para mi artículo pero sigo sin inspiración. El martes fui a ver a mi tía Martha que se iba a Oaxaca (huyendo de la mala racha de aquí), así que conversamos un buen rato. Me regaló la correspondencia de Lou con Freud, el libro de El cuerpo lesbiano de Wittig, que tanto estuve buscando y otro sobre feminismo. Había más cosas interesantes pero pues yo no puedo llevarme más de lo que ya tengo. Y es que mi tía también está espurgando su biblioteca proyectándose para la mudanza definitiva a Oaxaca. En la tarde finalmente me llegó la inspiración y escribí un primer borrador sobre el texto de feminismo. Hablé para lo de mi cámara fotográfica y cuesta 1265 pesos arreglarla, así que no la arreglaremos porque eso es la mitad de lo que me costó nueva. Rubén me tendrá que comprar otra. Felizmente que todos los restaurantes tienen delivery, así que llamamos al sushi, claro que no valía la promoción del 2x1 de los lunes, martes y miércoles. Empecé el libro de Le Breton, Adiós al cuerpo, que está muy interesante. Y retomé La náusea de Sartre, pero es un texto complejo y lento, pero ahí sigo en el intento. Las tostadas charras están muy buenas pero ya no las vamos a comprar, son de un grupo cristiano que financia luego campañas contra los derechos de las mujeres, así que so sorry (al igual que Domino’s Pizza). Tampoco comemos productos Bimbo, son del monopolio misógino que explota a sus trabajadoras y además apoyó la campaña de Calderón, el partido conservador y les hicieron un escándalo porque el pan integral que vendían no era integral. He estado oyendo el último disco de Cafetacuba porque iremos al concierto en junio, está bueno, pero es muy diferente a los otros, me recuerda a otro grupo pero no sé cuál. Cocino pimientos rellenos que quedan muy ricos. El miércoles almuerzo con Oli, larga conversación, de ahí vamos al sastre para que arregle el broche de mi ropa de baño. Paso por casa de Elo un rato, tiene un depa súper bonito y frente a la librería Rosario Castellanos. Felizmente las librerías siguen abiertas. Regreso a casa, vamos por unas películas, vemos La última oportunidad, que estuvo bien, pero el final no me gustó (siempre fallan al final). Hablo con mi papá que está muy preocupado por lo de la influenza. El jueves me levanto temprano, avanzo pendientes, envío el texto de feminismo hasta donde me llegó la inspiración, de ahí almuerzo en casa de la mamá de Lucía con las chicas del PUEG (Elo, Olga, Ema, Teresa, Cathi, Lucía, Claudia). La casa es inmensa y súper bonita, con un jardín muy tranquilo, en San Jerónimo. Nos quedamos toda la tarde hablando de la influenza, de México, Cathy cuenta unas historias para matarse de la risa. Todas cuentan anécdotas, indignaciones, impresiones, la pasamos súper bien. De regreso Claudia me trae en su carro hasta la casa. Se ha suspendido definitivamente el Ollin Kan de este año, no veremos a Bum Pan, ni a Los de abajo; y también el Vive Latino que sería el 15 de mayo, venía Paté de Fuà, Calamaro, Los fabulosos Cadillac, San Pascualito Rey, entre otros (snif). En la noche preparamos las maletas para irnos a Acapulco. Hablo con mi papá y mi mamá para que no se preocupen. Así que todos tranquilos que estaré en la playa, aunque ahí también estará medio México que huye de la ciudad (Ema y Cathy estarán ahí, quedamos en vernos) pues el puente es hasta el 5 de mayo que es la batalla de Puebla, que por cierto en Puebla no lo celebran. Es posible que siga la inactividad, han mandado la orden de que se queden con el personal indispensable, el resto que trabaje en su casa o se hagan turnos. Rubén trabajará el miércoles, pero jueves y viernes no. Cruzo mis dedos para que se arregle todo y no sea el fin del mundo, que no quiero que me agarre fuera de mi tierra, a la que por cierto ya han suspendido los vuelos de México.

lunes, 27 de abril de 2009

La (mala) influenza


Lo más trascendente de la semana ha sido la epidemia de influenza, pero tengo que decir que estamos bien, no hay nadie cercano o conocido que se haya enfermado, sin embargo las medidas preventivas continúan y hay que adecuarse a ellas para evitar cualquier contagio o complicación. Fuera de eso la semana fue muy tranquila, trabajo, lecturas, intercaladas con el rompecabezas de Chagall que estoy armando. El martes almorcé con Mara a quien recién vi desde su regreso al DF y me puso al día de su paso por Lima y de sus planes futuros. El miércoles almorcé con Ema para conversar sobre doctorados en Italia, pero la cosa ahí no es muy factible por el momento. Pasamos por la feria de libros de la UNAM que era bastante pequeña en realidad. En la noche fuimos al Ollin Kan, me interesaba la Hanggai Band de China, pero era la última y antes tuvimos que ver a dos bandas que no me gustaron mucho Rey Trueno de México y Arístides Moreno de España. El Rey Trueno era una suerte de montaje en video, una narración y efectos especiales, pero estuvo de invitado Jaime López que es un gurú del rock mexicano. Sólo cuando él apareció me gustó más, porque tiene una buena voz y tocó dos temas con mayor conciencia social, sobre la frontera, acompañado de guitarra acústica. El Arístides Moreno era muy light y tenía una voz horrible, aunque la mayoría de sus canciones eran de conciencia social y otras de puro chongo (como una que se llamaba posición horizontal). La Hanggai Band fue lo máximo, los sonidos, las voces, los instrumentos, la gente se puso súper pilas y empezó a bailar parada. La comunicación entre la banda y el público se reducía a "salud" y "gracias", pero de ahí nos enseñaron unos coritos y estuvo muy chévere. Valió mucho la pena, nos quedamos hasta pasadas la media noche. El jueves envío del boletín, siguen lecturas. Fuimos al cine a ver Marido por accidente que me pareció divertida, plantea la eterna pregunta entre amar y estar enamorada, entre lo racional y lo pasional, ¿desde dónde se debe amar? El viernes se desató el aviso de influenza, fui a cortarme el pelo con mi tía Martha, de ahí nos tomamos un café y pasamos a dejar mi cámara fotográfica en un lugar que ella conoce es bueno. De ahí nos fuimos a la condesa, almorzamos en el Diez con Kazt y Rubén. En la tarde visitamos un rato a Elo y Rogelio. Todos los conciertos, cines, museos, bares están cancelados, incluido el Ollin Kan, así que nos quedamos en casa leyendo y viendo películas piratas. El sábado compras de la semana, Rubén también se cortó el pelo y de ahí fui con Gaby a la manicure y la pedicure pero no me gustó mucho porque me hicieron una herida al jalarme un pellejito (odio eso). Rubén estuvo con Alejandro estudiando guitarra toda la tarde, yo leí, armé mi rompecabezas, vi la película de Leonardo di Caprio y Kate Winsley, traducida como Sólo un sueño, me pareció interesante, pero el final no me gustó, creo que pudo dar más. El domingo fue cumpleaños del papá de Rubén teníamos planes de ir al estadio pero el partido se hizo a puertas cerradas, también las misas se cancelaron. Desayunamos juntos y almorzamos con la abuela aunque no estuvieron las tías y sobrinas que tenían hijos pequeños. Hice pisco sour y a todas y todos les gustó mucho. Quisimos ver una película pero había sólo una peor que la otra. En la noche más lecturas, estoy a punto de acabar Corazón de tinta. Se han cancelado todas las clases hasta el 5 de mayo así que me quedaré en casa trabajando, no tengo necesidad de salir por lo que no se preocupen. Esperemos que la (mala) influenza pase pronto. Me escribió Mirla contándome el retroceso constitucional en República Dominicana sobre el aborto, se aprobó que se defienda la vida desde el momento de la concepción. A pesar de las protestas, la Iglesia fue más poderosa. Esto me da mucha triste, más por los retrocesos que también se viven en los otros estados de México y en Perú, en donde no se puede ni siquiera garantizar el aborto terapeútico que es el único aceptado por nuestra legislación. Así que hay que seguir, al pie de lucha. En la foto Mirla en la protesta en República Dominicana. En la semana también hablé con Julia al skype, con Montse, con Rodito y fue cumpleaños de Paty Vera el sábado que se fue a las cataratas.

lunes, 20 de abril de 2009

Ollin Kan 2009

Empezó la semana con el cumpleaños de Mirla, a quien saludé vía skype. Me encontré para almorzar con Teresa, fuimos al Papalotl y de ahí al Colmex a devolver los libros que sacamos antes. Aún no tenían mi carnet de lectora externa pero dejé las fotos que me habían pedido. La pasamos muy bien, me contó Tere que su esposo trabaja sobre economías alternativas y me pareció muy interesante. De regreso acompañé a Tere al banco y de ahí, ya que estábamos muy cerquita, pasamos por el FCE. Le debía un libro a Rubén porque el muy vivo, para contrarrestar mi compra (algo desmedida) de libros (al igual que yo hice con su compra de discos) instauró el trato de que si me compraba un libro tenía que comprarle un libro a él (no me podía negar dado que él ya me había comprado así varios discos). Así que le compré El cuerpo de Guilia-no de Eielson, por el de La hora sin diosas que yo me había comprado antes (con el que se inauguró el trato). Me dio gusto ver ese libro de Eielson reeditado en una versión muy bonita. Así que aproveché la coyuntura para que se conozcan más autores peruanos por estos lares que sólo conocen a Vargas Llosa y Bryce Echenique. Sé que es un texto difícil pero su prosa es magnífica. En la noche iniciamos el estudio para el examen del GRE. El martes fue cumpleaños de Flávia así que le mandé un correo al que contestó con varias fotos de la boda de su hermana que fue en Brasil hace poquito. Estuve sólo trabajando todo el día, preparé un guiso de verduras muy rico para el almuerzo y en la noche fuimos al sushi. El miércoles fue cumpleaños de Tabata, la llamé para saludarla a su nextel porque nunca entra a su correo, la comunicación no era muy buena así que no pudimos hablar mucho, pero tenía planes de pasar un cumple barranquino. Todo el día estuve trabajando pero a media tarde pasé un rato por casa de Oli y conversamos sólo una hora y media porque ella tenía clase de pilates terapéutico. El jueves no fue cumpleaños de nadie y fui a la UNAM a la biblioteca central a ver unos libros, uno no estaba y el otro, de Lou-Andreas Salomé felizmente sí lo encontré. A las 2:30 nos reunimos con Ema, Ximena y Adriana para discutir sobre el artículo sobre el feminismo hoy para el Debate Feminista que nos han encargado. Adriana traía una experiencia diferente porque ella fue parte del encuentro oficial, así que la discusión se enriqueció con esa otra mirada. Luego de eso iba a encontrarme con Claudia para devolverle el libro de Wittig pero se safó mi sandalia y tuve que pasar primero a casa a cambiarme de zapatos. Llegué igual y conversamos un bueno rato, siguió como tema de conversación el encuentro feminista y sus intríngulis. En la noche quisimos ir al cine pero no había nada bueno, así que sólo comimos pop corn picante. El viernes hice algunos pendientes y empecé a armar mi rompecabezas que es de un cuadro de Chagall. Quisimos almorzar en Las Yardas (pizza y cerveza) pero estaba súper lleno y había una cola de espera gigante. Así que almorzamos en el Potzotcalli que no estuvo tan bien. Pasamos un ratito a Gandhi y de ahí nos fuimos en metrobus al Ollin Kan.

El Ollin Kan (http://www.ollinkan.tlalpan.gob.mx/) es el festival de culturas en resistencia y trae gente de todo el mundo. Este año hay cien invitados, entre grupos y artistas. Es organizado por la delegación Tlalpan así que la mayoría de los escenarios son allá. Es una zona más o menos cercana a CU pero de difícil acceso porque no hay metro y el metrobus sólo pasa por Insurgentes. Así que al bajarnos caminamos y además tomamos un micro. Elegí el Conciertódromo porque iba a estar un grupo de danzantes de tijeras pero no pudo llegar porque no tuvieron la visa a tiempo (snif). Fuimos con Cynthia y Alonso que también querían ver a los danzantes de tijeras y hubiera querido que vean algo peruano porque sino Cynthia creo que todo lo peruano es chileno, no sé por qué. Así que ni modo, igual escuchamos a tres grupos holandeses. Misechinka era un grupo grandes, con tres cantantes, cada cual con una voz más linda que la otra (en la foto). Aunque dijeron que eran holandeses cantaban en búlgaro. Misechinka significa luna en ese idioma. Ese fue el mejor grupo de todos, se notaban varias fusiones y tenían instrumentos diversos violín, contrabajo, bateria, guitarra. De ahí vino Tarhana que tenía integrantes de distintas nacionalidades, el cantante era de turquía y tenía una voz acorde a eso. Tocaron varias piesas como románticas y algunas muy movidas con el bongó. Kasba fue el que menos me gustó pero era el más fiestero y hacían todo un show en el escenario. Todos los conciertos son gratis y serán dos semanas de espectáculos diarios. Así que tuvimos que revisar el programa con detenimiento para decidir a cuáles conciertos ir. Esto me recordó además los grandes eventos culturales que ya no se hacen en Lima como la Bienal. Realmente necesitamos alcaldes que inviertan en la cultura y no en el cemento, es maravilloso cómo se conoce a las sociedades por su cultura, por la música en este caso, cuánto te transmite, cuánto te enseña. Y siendo el Perú un país tan rico culturalmente hablando deberíamos saber potenciar este gran legado y así también conectarnos con el resto del mundo.

El sábado hablé con mi papá un ratito en la mañana al skype, ese día fue de limpieza general en casa, de ahí almorcé con Gaby en el sushi, regresamos a casa para ver fotos, para que me dé mis clases de hi5 y facebook y para charlar. Llegó Rubén con su guitarra eléctrica, sí se compró una guitarra eléctrica. Pero no había comido así que lo acompañé a Burger King. Pasamos luego a Sears a comprar el regalo del papá de Rubén que será el próximo domingo. De ahí retomé Sangre de tinta que ya se puso muy interesante. El domingo me levanté temprano pero mi papá ya no se conectó al skype, así que nos alistamos para esperar a Gustavo, el compadre de Rubén, pues yo no conozco a sus hijos. Nos fuimos todos a La marquesa a comer quesadillas, yo pedí de huitlacoche que me gusta mucho, que es el honguito del choclo, sólo se puede comer en época de lluvia (y ya empezó a llover). Estuvimos ahí toda la tarde en los caballos, las motos y los juegos. Al regresar como a eso de las 6:00 estuve armando mi rompecabezas y luego fuimos por una película para ver en la compu. Encontramos la de John Cusack que la tradujeron como Una muerte inesperada pero en inglés es Living without Grace. Es sobre una pareja en la que la esposa se va a la guerra de Irak. Me sorprendió porque pensé que era una película crítica pero al final me pareció todo lo contrario que avalaba la intervención en nombre de valores de justicia, seguridad y nación, así que el mensaje no me gustó y la película es bastante simple. Sigo con mi lectura de Sangre de tinta que cada vez está más intrigante pero también triste.

domingo, 12 de abril de 2009

En el mar la vida es más sabrosa



El viernes en la noche fuimos un rato a la fiesta de una amiga de Rubén. El sábado estuvimos lavando ropa todo el día y viendo tele. El carro de los papás de Rubén se malogró así que tuvimos que pedir un taxi para ir al aeropuerto, pero felizmente que salimos de ahí y no de casa porque el domingo empezaba el horario de verano, así que había que adelantar el reloj una hora (ahora estoy a la misma hora que en Lima), si no nos avisaban hubiéramos perdido el avión a Cancún. En realidad estuvimos en Puerto Morelos, que es un balneario pequeñito muy bonito y tranquilo (en la foto, desde la terraza de la habitación en Arrecifes Suites). El calor era bastante y el sol abrazador, el mar estaba precioso turquesa adelante, luego cambiaba de color a un azul más intenso porque debajo están los arrecifes y un jardín de algas. El agua no era tan caliente como en Huatulco o Zihuatanejo, estaba fresca. El hotel estuvo muy bien, lo único malo es que no tenían palapas y a la hora del sol nos teníamos que ir a otro lado, quisimos poner una sombrilla pero el viento era demasiado fuerte, todas salían volando. Llegando nos instalamos, fuimos al mar un rato y de ahí al centro del pueblo que estaba a cinco calles a comprar víveres, porque teníamos cocina, refri y todo lo necesario para preparar desayuno y cosas ligeras para comer (para ahorrar y no dejar de estar en la playa ni un minuto). Ya en ese tramo no más nos achicharramos con el sol. El lunes hicimos snorkel y estuvo muy bonito, aunque después de un rato se sentía muy fría el agua a pesar de que era medio día, también ahí apesar de la protección el sol hizo sus estragos. Los arrecifes eran diferentes a los de Huatulco, pero sobre todo me gustaron los corales, tenían unos colores maravillosos, violetas, morados, azul eléctrico. La variedad de peces me gustó más en Huatulco, pero lo más bonito era ver muchos kilómetros de plantitas, como pastito en el mar, de algas que se veían hacia al fondo verdes, supongo que porque como el mar es cristalino puede pasar el sol sin ningún problema. Otra cosa maravillosa fue que el sol salía del mar, me desperté todos los días tempranito para tomarlo apenas salía pero estuvo nublado y el último día que sí salió desde el mar mi cámara no funcionó. El martes nos fuimos a Tulum que son una ruinas mayas que no tienen nada de extraordinario, son muy pequeñas en realidad pero están frente al mar y eso las hace únicas (en la foto). Al parecer era como una suerte de puerto en la época de los mayas. Ahí también nos dimos un chapuzón en el mar que estaba delicioso, en esas mismas costas llegan las tortugas a poner sus huevos. Sólo que fue ahí que se acabaron las fotos porque a Rubén se le cayó la cámara a la arena y como es una arena finísima se metió en el lente y ya no se puede cerrar, ojalá que se pueda reparar (crucen sus deditos). De regreso fuimos a Playa del Carmen a almorzar, que es otro balneario, éste sí muy popular, tiene una 5th Avenida, como en Estados Unidos donde hay muchas tiendas y comercio. Pero la playa está llena de restaurantes, llena de gente, hay poco espacio para tirarse sobre el mar y además casi no hay hoteles frente al mar en esa zona. El miércoles la pasamos igualmente en el hotel y en la playa todo el día, el jueves nos dio tiempo para hacer una caminata muy tempranito, tomar un baño matutino en el mar, alistarnos e irnos al aeropuerto. Quedaron muchas cosas por conocer: Chichenitzá, Cancún, Mérida, así como tomar mi foto apenas sale el sol del mar, por lo que será ocasión para volver. El mar fresco, tranquilo y cristalino lo vale.

En el viaje aproveché y leí La hora sin diosas que me gustó mucho, sobre todo me impresionó la vida de Lou-Andreas Salomé, voy a leer más cosas sobre ella. Algunas citas que me gustaron mucho: “Qué agotadora es la fidelidad cuando no brota de una verdadera pasión” (esta es para Rodo); “El amor, entre más incluyente, mayores posibilidades nos otorga de encontrarnos a nosotros mismos”; ¿Entiendes que crecí tanto a tu lado que el trayecto de tus ojos a mis ojos ahora no es tan largo?”; “El amor es una pasión elemental y cualquier intento por hacerlo perdurar resultará vano”; “Todo el amor está abocado a la tragedia. Sólo que el amor feliz muere de saciedad y el desgraciado de hambre”; “Hay que hacerse duro frente a todo aquello que nos puede impedir gozar de la vida de forma productiva”; “El amor no tiene, ni tenemos por qué buscarle, mayores explicaciones”.

De regreso en el DF no se podía hacer mucho porque estaba todo cerrado y todo el mundo andaba de viaje, aunque la ciudad estaba casi vacía y era mucho más llevadera. Fuimos al cine a ver The reader (Secreto de una pasión lo han traducido aquí) y Duplicidad con Julia Roberts, me gustó más la primera, pero tampoco son grandes películas, estuvieron bien para pasar el rato. Lo mejor fue que el domingo hice algo que quería hacer hace tiempo, estaba en mi lista de las cosas que me quedaban hacer y no podía irme sin hacerlas. Fui a montar bici por Reforma y Chapultepec, los domingos cierran las calles, te prestan gratis las bicis y puedes pasear, llegamos tarde y pronto abrieron la pista, pero fue muy divertido, espero volver pronto mucho más temprano para poder pasear más rato. Además hace mil años que no montaba una bicicleta, por lo que los disfruté mucho. Empiezo la semana, además de muy guapa (porque ando muy morena), con nuevas energías para retomar el trabajo (después de tantos días de descanso), para adelantar mi investigación y para lo que venga.

viernes, 3 de abril de 2009

Jacarandas


Esta semana estuvo muy tranquila también. El lunes trabajé los boletines y en la noche me encontré con Claudia que me prestó el libro El cuerpo lesbiano de Monique Wittig. Sin embargo, me di con la sorpresa de que es un texto poético, no sé por qué había pensado que era teórico. Igual lo estoy leyendo, está interesante aunque no era precisamente lo que estaba buscando. El martes sigue trabajo, sushi en la noche y la película Tú me matas, que estaba bien sólo de relax. Miércoles acabo con mi presentación de Blanca Varela, en la noche bruschetas y cervecita, conversación sobre el poliamor, intento de ver la película Mr. Lonely pero no paso de los treinta minutos (muy raro, nunca dejo una peli a medias). Jueves voy a la presentación sobre Varela, están principalmente las otras estancias así que es una reunión casi exclusivamente de amistades, me dicen que salió todo muy bien, muy interesante, que yo estaba muy tranquila y que lo disfrutaron. Vamos a almorzar juntas al Papalotl, de ahí voy al Colmex con Teresa para devolver los libros, dejar el depósito y sacar unos más para ambas. Me voy a la Rosario Castellano, ahí me encuentro con Gaby y charlamos un rato, pasa por ahí Elo que vive enfrente y tenemos otra linda conversación que continúa la de la tarde. Viernes fui al centro en la mañana, hace mucho calor. Almuerzo en El desván, es una cantina donde te dan la comida gratis por las cervezas, claro que las cervezas cuestan más caras, pero estuvo bien. Vi un ratito a Cynthia y de ahí volví a casa. Lo mejor de todo es que hubo agua sin problemas y que la ciudad está muy linda, con todas las jacarandas que la llenan de lila por donde caminas y cuando ves hacia lo alto (en la foto). Hay una luna preciosa que se va perfilando hacia estar llena.

lunes, 30 de marzo de 2009

Finaliza marzo

Esta semana estuve bastante tranquila, avanzando el trabajo atrasado. No había nada bueno en el cine así que vi Una chica diferente en la compu (con Cristina Rissi) estuvo bien para relajarse un rato. Fue cumpleaños de mi abuelito el miércoles y hablé un poquito con él, me dio mucha nostalgia, pero dicen que la pasó súper bien, que hasta bailó y jaraneó hasta las 6 de la tarde. El jueves tuvimos una comida en el PUEG para conocer a la nueva estancia que ha llegado de Brasil, Teresa. Fue divertido porque todas pudimos conversar muy rico y conocernos más, esta vez hubo más familiaridad que en otras ocasiones. Regresó Mari de Chiapas donde dice que le fue muy bien, así que salimos en la noche un rato y al día siguiente la acompañé de compras por las librerías, me dio penita que se fuera porque habíamos llegado a comunicarnos bastante bien y hacernos amigas. El viernes fui al Colmex por unos libros y lamentablemente se dieron cuenta que había un error en mi cuenta por la que me dejaban sacar libros y aunque me dejaron sacar esta vez, voy a tener que dejar el depósito, ni modo, igual lo haré puesto que como no está abierta la biblioteca del PUEG, realmente necesito acudir al Colmex de manera más continua. En la noche fue la presentación del libro La casa de Mema, en el Bar El Vicio, estuvo muy bonito, de ahí nos fuimos a tomar unas cervezas en un bar en Coyoacán y terminamos en la casa de Ema. Uno de los temas de discusión fueron los encuentros feministas, cosa que disfruté porque como al menos en el oficial no hubo espacio para el diálogo, todo el mundo tenía ganas de hablar de eso. El sábado fue hacer compras, algunos arreglos en casa, con la alegría de tener agua, ¡al fin!, espero que de manera permanente. En la tarde hubo Jazz, era el cuarteto Gowk, de Bélgica, jazz “ultra moderno”, sí me gustó, pero me gustó más el de la semana pasada. De ahí estuve con Oli conversando un buen rato a oscuras por eso de la protesta contra el calentamiento global. El domingo era el último día del 25 festival de la Ciudad de México y estuvo en el zócalo Asian Dub Fundation y Balkan Beat Box, me gustó más el segundo porque era música como gitana. Empecé el libro de Sangre de tinta, la continuación de Corazón de tinta. Estuve leyendo sobre feminismo para mi crónica sobre los encuentros. Y el día que fui a las librerías no pude resistirme y compré un libro, La hora sin diosas de Beatriz Rivas, que me lo recomendaron desde el año pasado en mi seminario de crítica cultural y género. Al momento me ha gustado, pero esperaré a terminarlo. Y bueno, empiezo la semana con agua, que ya es bueno, y retornando a la poesía de Blanca Varela. Parafraseando a Roque Dalton, finaliza marzo, es hora de decirte, lo difícil que ha sido no morir…

lunes, 23 de marzo de 2009

Encuentros y desencuentros feministas

El autónomo
Primer día. Llegué a las 12:00 y me inscribí nuevamente, pero la gente estaba llegando, limpiando y acomodando todo recién. Acompañé a Mari, una compatriota a cambiar dólares y desayunar, no había comido nada desde que llegó a las 6:00am. De ahí almorzamos todas en el comedor, una comida sencilla y barata, estuve conversando con algunas chicas que conocía de mis seminarios en el PUEG. De ahí fue la dinámica de presentación, según el nombre que te tocó en el programa, a mí me tocó “vulva”, no podías hablar, sino con gestos, mímicas o sonidos tenías que encontrar al resto de tu grupo. Fue divertido, la más difícil me parecío “sexo casual”, no sé cómo hicieron para encontrarse. Teníamos que presentarnos, decir que esperábamos del encuentro y hacer una presentación creativa en tres minutos. Hicimos una suerte de rap con las palabras claves de lo que hubo en común en nuestros discursos. Las presentaciones estuvieron muy divertidas. De ahí algunos grupos, Mujeres Creando (Bolivia), Las Chinchetas (República Dominicana), Las Cómplices (Chile, México, Guatemala), Memoria Feminista (Chile), contaron su recorrido como feministas autónimas, fue muy interesante recuperar parte de una historia desconocida para mí. Luego vinieron las preguntas, donde surgieron algunos de los puntos álgidos a debatir y consertar. Para finalizar, la presentación de libros (Feminismo comunitario de Julieta Paredes, Desobedientes de varias autoras editado por En la frontera, entre otros), muy interesantes todos, sólo que nos dejaron la miel en la boca para leerlos. Le ofrecí hospedaje a Mari porque había un problema con el que le habían asignado, aceptó aunque le advertí que no había agua. Fuimos a casa, a cenar al Sonorense y descansar.

Segundo día: Llegamos tarde porque fuimos a bañarnos a casa de Gaby. Pero aún así no había nadie todavía. Empezamos una hora tarde la sesión, hicimos grupos (nuevos) y debatimos sobre las características del feminismo autónomo, las propuestas políticas y cómo era el accionar. Eso fue todo el día, almorzamos en grupo y de ahí se hizo la plenaria y el debate. Un poco cansado porque giró sobre temas ya superados, en teoría, como si se deben incluir hombres en el feminismo. Además yo no sé por qué se debatía eso si ningún hombre, que yo sepa, estaba peleando por entrar. Y surgieron también algunos puntos álgidos pero en buenos términos. Luego venía un taller de feminismo radical pero se canceló por uno de juguetes eróticos caseros que no me llamaba la atención. Regresé a casa para resolver un asunto logístico de la llegada de Beli. Pero hubieron en el día dos dinámicas muy lindas, una para recuperar la solidaridad, la otra para explorar el erotismo; estuvieron súper chéveres. Fue una pena porque en la plenaria de verdad que surgieron muchos puntos en común sobre los que se pude seguir construyendo para llegar a aspectos comunes pero como el debate se fue por las ramas se olvidó lo que se había acordado en conjunto.

Tercer día: Empezó dos hora más tarde. El tema eran las alianzas, el sujeto del feminismo, el lesbianismo como propuesta. Aquí sí no hubo tanto concenso, hubo un grupo que incluso no pudo llegar a puntos mínimos, en la plenaria hubieron muchos enfrentamientos. Yo percibí dos grandes fantasmas, la lucha contra las otras autónomas, contra el encuentro oficial y las institucionalistas, así como un rechazo al género como categoría y una imposición de la identidad lesbiana. Las dos propuestas que subyacieron fueron las de feminismo comunitario y lesbianismo político, pero no se dio espacio para profundizar en ellas. Luego se hizo el taller de poliamor que estuvo interesante. En la noche hubo fiesta en la zona rosa, pero nos demoramos en llegar porque se alargó el taller de la noche y casi no hubo ocasión de socializar ahí porque había mucho ruido. De ahí fuimos a un local troskysta pero ya era muy tarde y me fui porque además al día siguiente tenía el taller con Beli y las otras activistas trans.

Cuarto día (y último): Mi taller estuvo muy bien, interesante sobre todo la clara posición de Lohana. También Vicky venía de una trayectoria muy dura pero todavía no se había posicionado de manera contundente como activista y feminista. Llegué tarde al encuentro autónomo, pero como la fiesta del día anterior duró muchísimo (yo me fui a las 3am y todavía seguía), se empezó muy tarde. Así que se decidió que se trabajara por grupos las acciones en el otro encuentro y un manifiesto. Fui con Mari a que se bañara en el hotel de Beli y al regresar ya se habían ido a la clausura. Así que fuimos a la colonia Roma donde se hicieron las despedidas y se tomó mucha cerveza. Cantó Ochy Curiel y Julieta Paredes, además de que leyeron algunos poemas. De ahí como todas se quedaron con las ganas de continuar nos fuimos a casa de Mafe y ahí siguió la fiesta como hasta las mil y quinientas. Llegamos a casa muy tarde.

XI Encuentro Latinoamericano y de El Caribe

Debía estar donde Beli a las 10 de la mañana porque además había una reunión de la red de salud, pero a esa hora recién pude abrir un ojo. Así que nos fuimos a bañar a casa de Gaby, llegué donde Beli a medio día para pagar el hotel y de ahí la llevamos al hotel que le había tocado en el que tenía que compartir con cinco personas más (la otra opción era compartir con once personas más). Almorzamos en Sanborn’s, de ahí fui a inscribirme y me senté en un café a esperar que fuera la inauguración. Cuando entramos con Cynthia me encontré con varias compatriotas. Las autónomas hicieron presencia y leyeron su manifiesto crítico pero de parte de las organizadoras no hubo mayores comentarios, al día siguiente en los comunicados diarios del evento del día informaron del hecho como si estuviera programado. De ahí nos fuimos a otro local donde iban a tocar Las reinas chulas pero sólo estuvimos un rato y nos fuimos, no me gustaron ellas ni Astrid Jadad. El martes la mesa de la mañana estuvo tan aburrida y yo estaba tan cansada que me salí después del break y me fui a dormir y a trabajar. El miércoles en la mañana las panelistas eran un poco mejor pero las que dirigían eran pésimas. Almorcé ahí habiendo hecho una cola de horas, en la tarde los talleres estuvieron más o menos. Me fui en la noche a ver Desierto adentro que no me gustó para nada, todo era sufrir y sufrir. El jueves en la mañana estuvo terrible la mesa, aquí ni las panelistas ni las que dirigían eran buenas. En los talleres que participé surgieron algunas propuestas interesantes pero no hubo más tiempo para el diálogo. El almuerzo estuvo incomible y en la tarde fue el taller trans que estuvo muy bien. A pesar de que hubo un enfrentamiento entre los grupos que no querían que los trans ingresaran y un sector de las trans. En la noche cenamos comida árabe que me gustó mucho, de Al Andaluz, luego fuimos a la fiesta. Tocaron las Kumbia Queers que me encantaron y la fiesta siguió hasta que nos botaron como a las tres de la mañana. El viernes pensé que era la ocasión de discutir en grupo pero no fue posible, se hicieron los informes respectivos y de ahí vinieron los manifiestos de todo los grupos y diversidades. Le hicieron un desaire a una de las integrantes de las feministas autónomas, lo cual me pareció muy mal y demuestra mucho de los problemas más profundos que hay que resolver entre las feministas. De ahí vino el almuerzo que estuvo más o menos y la marcha que siento que fue un momento de confraternidad, estuve con el grupo de las feministas del Perú. Llegamos a Bellas Artes y seguimos ahí con las consignas hasta que ya no pude más y me fui a casa a dormir. Tengo tres grandes críticas, primero que se estableció bajo algún criterio diferencias de clase (algunas en hotel cinco estrellas y otras en hotel cero estrellas), lo cual me parece injusto y además en contra de los principios de igualdad; el encuentro se hizo a espaldas de lo que ocurría en el interior, en las dinámicas de discusión y debate en relación con tema de la autonomía y de la inclusión de las trans femeninas; y finalmente no hubo transparencia en los gastos, aunque se dijo que se publicaría un informe al respecto. Creo que hubo un derroche de dinero, que se incumplieron todos los acuerdos establecidos a lo largo de los diez encuentros previos y que al final no se hizo lo principal que era debatir y establecer acciones claras y directrices concertadas para seguir en la lucha. Claro que la profundidad de mi apreciación sobre el encuentro aún está en proceso.

El sábado paseamos con Beli un rato, de ahí la dejamos en el aeropuerto. Fui al cine a ver A él no le gustas tanto, que me gustó mucho, a cenar algo y dormir. Oriel y Ale se quedaron en casa esa noche, Mari se fue a Chiapas. El domingo desayunamos con Oriel y Ale en Sanborn’s, se embarcaron para el aeropuerto y fuimos a hacer compras de la semana y de ahí al EuroJazz que es gratuito en el centro nacional de las artes. Estuvo Tineke Postma de los Países Bajos. Cenamos en el Tok’s y de ahí a dormir. Estoy a punto de acabar Corazón de Tinta, así que quiero ir por el siguiente tomo. Empieza una nueva semana con mucho trabajo acumulado, algo de tristeza porque se fue la mancha peruana y porque me quedan muchos sinsabores que aún no termino de racionalizar de estas semanas entre mujeres, encuentros y desencuentros.